Cómo convertirse en enfermera pediátrica

Un título puede abrir la puerta a una variedad de oportunidades y diversas trayectorias profesionales. Los programas de titulación que se ofrecen en la UAT no conducen necesariamente a las carreras destacadas. Esta colección de artículos tiene por objeto ayudar a informar y guiar a través del proceso de determinar qué nivel de grado y tipos de certificaciones se alinean con su trayectoria profesional deseada.

Para convertirse en enfermera pediátrica además de cursos enfermería se requiere un título de asociado en enfermería (ADN) o una licenciatura en ciencias de la enfermería (BSN). También es necesario obtener la licencia. Esto puede hacerse aprobando el examen de certificación de Enfermería Pediátrica.

La enfermería puede considerarse más que una ocupación, más bien una vocación. Este sentimiento puede ser especialmente relevante para la enfermería pediátrica. Los enfermeros pediátricos atienden a niños de todas las edades en diversos entornos sanitarios. Estas enfermeras especializadas deben tener conocimientos sobre el crecimiento y el desarrollo, ya que atienden al nivel de desarrollo de cada niño. Una enfermera pediátrica también debe reconocer la experiencia de la familia de un niño y colaborar para proporcionarle cuidados.1 La dedicación al cuidado de la salud de los niños puede ser importante para la enfermería pediátrica, pero también es imperativo entender las habilidades y la educación que pueden ser necesarias para esta carrera.

Habilidades y características

Existen características generales que deben poseer los enfermeros registrados. Las enfermeras pediátricas, como RN, también pueden necesitar estas habilidades específicas cuando tratan con pacientes menores y sus familias:

  • Habilidades de pensamiento crítico – Las enfermeras deben evaluar los cambios en el estado de salud de los pacientes y determinar la acción correctiva cuando sea necesario y cuándo consultar a otro profesional para una derivación.
  • Buena capacidad de comunicación – La comunicación eficaz es necesaria cuando se trata de pacientes, especialmente niños, para comprender sus preocupaciones y evaluar su estado de salud. Un enfermero también debe ser capaz de explicar claramente las instrucciones a sus pacientes.
  • Compasión y empatía – Los enfermeros deben ser cariñosos y comprensivos cuando atienden a los pacientes.
  • Orientación al detalle – Los enfermeros deben ser responsables y estar orientados al detalle para garantizar que los pacientes reciban los tratamientos y medicamentos correctos.
  • Estabilidad emocional – La resistencia emocional es importante, junto con la capacidad de gestionar las emociones para hacer frente al sufrimiento humano, las emergencias y otros factores de estrés del sector sanitario.
  • Gran capacidad de organización – Las enfermeras trabajan con numerosos pacientes con diversos diagnósticos, por lo que la capacidad de organización es clave para garantizar que cada paciente reciba la atención correcta.

Formación requerida

Los estudiantes de enfermería aprenden a cuidar a los niños mediante cursos formales y experiencias clínicas guiadas. Los planes de estudios de enfermería de pregrado no ofrecen una programación específica para las enfermeras pediátricas.

Sin embargo, para empezar a especializarse en pediatría, el estudiante debe obtener primero un título de enfermera registrada (RN). Aunque un título de asociado puede ser suficiente para los puestos de trabajo de enfermero/a de nivel inicial, algunos empleadores exigen que el candidato tenga una Licenciatura en Ciencias de la Enfermería (BSN). Estos programas de licenciatura en enfermería incluyen formación adicional en ciencias físicas y sociales, comunicación, liderazgo y pensamiento crítico. Por lo general, se tarda cuatro años en completar un BSN.

Certificaciones y licencias

Una vez finalizado un programa de enfermería acreditado, los aspirantes a enfermeros pediátricos, se requiere la inscripción y el pago de una tasa de examen (que actualmente es de 200 dólares o varía en función de otras tasas exigidas por el estado en el que se realiza el examen).

Después de aprobar el NCLEX, el enfermero recién licenciado suele solicitar trabajo en un centro de salud que atienda a pacientes pediátricos. Muchos de estos centros ofrecen prácticas u orientaciones que proporcionan experiencia clínica y en el aula dirigida a las características únicas de los niños.

Después de adquirir experiencia, la certificación de enfermera pediátrica está disponible a través del Consejo de Certificación de Enfermería Pediátrica (PNCB). El PNCB considera que la certificación transmite el mensaje de que una enfermera tiene conocimientos especializados que van más allá de la licencia de enfermera. La certificación de la Junta puede beneficiar a las enfermeras con una mayor remuneración, una mayor movilidad profesional y el reconocimiento de la experiencia validada por parte de los empleadores, los colegas y los pacientes.

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